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PATOLOGIAS DE LAS SUPERFICIES: PROBLEMAS COMUNES QUE AFECTAN A LOS REVESTIMIENTOS - SALITRE Y ALCALINIDAD

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por el Lic. Facundo Delaico
Jefe de Asesoramiento Técnico


SALITRE Y ALCALINIDAD
 

Recorriendo el país, sus obras, los trabajos de construcción y de pintura, me he dado cuenta de la relevancia que tienen estos problemas y que son consultas tan recurrentes entre los profesionales, el salitre y la alcalinidad en las superficies, y sería algo así como una enfermedad incurable. Es por eso, que lo más importante es conocer sus causas y el origen para con esto poder prevenirlo y evitar riesgos futuros. Y, en el caso de estar frente a una superficie en donde ya se ha manifestado el problema, tener la información necesaria para poder combatirlo.

Vamos a ver de que se trata. La alcalinidad es algo común y natural en nuestros sistemas de construcción tradicionales, y se encuentra por ejemplo en el cemento, la cal y la arena, debido a que sus componentes son naturalmente alcalinos.

A esto, sumémosle también las sales minerales de sodio y de potasio que se encuentran en la tierra (con la que luego se hacen los ladrillos), las arenas, y otros materiales.

De esta manera nos encontramos con los dos agentes en cuestión: "eflorescencia salina" y "carbonatación", comúnmente llamados "salitre" y "alcalinidad".

Es por eso que, para no sufrir riesgos de deterioro en los revestimientos y pinturas por estas causas, cuando una pared o construcción es nueva o tiene realizadas reparaciones, se debe cumplir con los plazos necesarios de secado y curado de las mismas antes de realizar el trabajo de acabado. Y cuando la superficie no es nueva, pero tiene presencia de estos agentes, debemos tratarla específicamente para mitigar y disminuir los posibles efectos producidos.

SALITRE (eflorescencia salina)

Como comentamos, las sales minerales se encuentran entre otros lugares en los suelos y en abundancia en nuestro país, por ende cuando se construye un muro, pared o losa, existe contenido de sal en el mismo, y, lo que hace que luego veamos esas manchas en forma de espuma, pelusas o polvillo blanco a la que llamamos salitre, es producto de la humedad que ingresa a las paredes y ladrillos que luego cuando se evapora arrastra las sales solubles a la superficie exterior, no solo afectando estéticamente, sino también atacando y destruyendo lentamente el revoque, los ladrillos, las estructuras y por supuesto la pintura y recubrimientos, los cuales son empujados por el salitre terminando por desprenderse.

Este problema podría evitarse en gran medida, en primer lugar si se cumpliera con los tiempos de secado y curado de los materiales constructivos antes de pintar como mencionamos anteriormente, ya que en ese lapso, las sales contenidas tienen el tiempo adecuado para salir a la superficie y lavarse. El Reglamento Argentino CIRSOC (Centro de Investigación para los Reglamentos de Seguridad de las Obras Civiles) emitido por el INTI, indica un plazo de 180 días para muros interiores y 90 días para los exteriores.

Es sabido que hoy en día, los tiempos de entrega de obras terminadas son cada vez mas cortos, es por eso que el constructor debería también tomar medidas para mitigar aún mas el efecto del salitre con simples precauciones como por ejemplo seleccionar de la mejor manera los materiales a utilizar, las arenas, los ladrillos. En este punto, los ladrillos se deberían saturar con agua el día anterior a colocarlos, para que durante esas horas el agua ingresada pueda ir saliendo y evaporando, arrastrando de esta manera la máxima cantidad de sales. Se calcula una cantidad de medio litro de agua por ladrillo, o sumergirlos directamente en tambores con agua durante la noche anterior.

De la misma manera, una vez levantada la primera etapa de la mampostería (ladrillo y mezcla de albañilería), se debería mojar diariamente con agua hasta la saturación y esperar tiempos acordes entre cada etapa (mampostería, capa hidrófuga, revoque grueso, revoque fino) repitiendo este proceso de mojado en cada una de ellas hasta la terminación del muro. Hasta se podrían acelerar los tiempos reglamentarios con este trabajo. Tener en cuenta que mojar la pared fresca no afecta el fraguado del mismo, ya que las mezclas cementicias no secan por evaporación sino que lo hacen por una reacción química llamada hidratación exotérmica (desprendimiento de calor de adentro hacia afuera), es por eso que el cemento fragua incluso bajo el agua.

De todas maneras hay que concientizarse que para una superficie salitrosa, prácticamente no existe solución definitiva, siempre está latente la posibilidad de que aparezca tarde o temprano.

Ahora bien, ¿Qué se debería hacer cuando nos encontramos con que debemos pintar una superficie ya construida, y que presenta los problemas de eflorescencia salina?

- En primer lugar debemos fijarnos si existen filtraciones de agua (fisuras, grietas, daños en capas aislantes e impermeabilizantes) y sellarlas todas.

- Una vez que nos aseguramos el impedimento del ingreso de agua, limpiamos la superficie salitrosa (zonas con eflorescencia) con cepillo o lija gruesa eliminando todo el salitre.

- Luego lavar aplicando una solución de agua y ácido muriático dejando actuar unos minutos y enjuagando luego bien toda la superficie eliminando todo rastro de ácido y salitre, ya que los residuos de ácido pueden ocasionar regeneramiento de sales.

- Según la gravedad del caso será mayor o menor el tiempo de espera antes de enjuagar (de 15 min a 1 hora) como así también la dilución de la solución, siendo razonable probar primero con una proporción de ácido muriático al 20% - 30%.

- Una vez seca la superficie podremos proceder con la preparación de la misma para el pintado (enduído, lijado, fijador-sellador). Es recomendable en estos casos de superficies muy salitrosas, la aplicación de una pintura impermeabilizante, debido a que como sabemos el salitre contenido es promovido al exterior por el ingreso de humedad, entonces al impermeabilizar la superficie difícilmente vuelva a producirse este fenómeno. En el caso de los ladrillos vista, una silicona al solvente antes que el acabado servirá de capa aislante.

ALCALINIDAD (carbonatación)

Antes que nada, y para poder entender mejor este tema, vamos a hablar del pH.

¿Qué es el pH?: Una definición simple para el pH sería "el valor que nos indica la acidez o alcalinidad de una sustancia, o superficie en nuestro caso". El pH se encuentra en todo contexto de la naturaleza, midiendo todo lo que nos rodea. Estos valores van de 0 (máxima acidez) a 14 (máxima alcalinidad), siendo de 7 el valor neutro, es decir, donde no hay ni acidez ni alcalinidad, estado ideal para pintar una superficie.

Entonces, ya sabemos que una superficie es ácida cuando su pH es inferior a 7 y es alcalina cuando su pH es superior a 7. Debemos tener en cuenta también que el aumento o disminución de 1 punto en la escala de pH se debe multiplicar por diez (10) para lograr la justa equivalencia respecto del anterior, por lo tanto un pH 8 es 10 veces más alcalino que un pH 7, a la vez que un pH 6 es 10 veces más ácido que un pH 7.

Una pared recién construida, contiene un alto grado de alcalinidad con un pH cercano a 14, que con el paso de los días va descendiendo hasta llegar a valores cercanos a 7 .

No obstante, para llegar a estos valores prácticamente neutros, debemos esperar como comentamos anteriormente, unos 180 días para muros interiores y 90 días para los exteriores, esto último se debe a que las lluvias son ácidas y la polución ambiental (nitrógeno, azufre, etc) reacciona con éstas transformándose en sustancia ácidas, lo que genera una disminución de los valores de del pH. Por supuesto que estos tiempos son relativos y dependen de varios factores, pero éste es el tiempo prudencial indicado.

Bien, volvamos entonces a la alcalinidad en las paredes. Este proceso se llama "carbonatación" y al igual que la eflorescencia salina, se produce solamente cuando hay ingreso de humedad, que luego arrastra todo a la superficie en la evaporación. Esta reacción química genera que el Hidróxido de Calcio (la cal del cemento) reaccione con el Dióxido de Carbono (uno de los gases que componen el aire atmosférico) y se forme el Carbonato de Calcio, que es lo que luego vemos en forma de manchas blancas, que visto con microscopio, son cristales con forma hexagonal y puntiaguda.

De la misma manera que nos preguntamos cuando hablamos del salitre, nos preguntamos ahora: ¿Qué se debería hacer cuando nos encontramos con que debemos pintar una superficie alcalina que también puede presentar las manchas blancas ya conocidas?

Lo primero a tener en cuenta es saber con que tipo de pintura vamos a trabajar, ya que los sintéticos reaccionan de manera diferente que los látices.

- Productos al Aceite: Si aplicamos un fijador-sellador al aguarrás o un esmalte sintético sobre una superficie con este problema, se producirá un fenómeno llamado "saponificación", que es nada mas ni nada menos que la fabricación de jabón y esto ocurre porque los aceites del producto reaccionan ante la alcalinidad descomponiéndose y transformándose en una película blanda de consistencia jabonosa, previa decoloración de los pigmentos.

- Productos al Agua: la película que forman estos productos es resistente a la alcalinidad, por lo que no se altera en absoluto su estado. Lo que sí puede ocurrir es la decoloración de algunos pigmentos, especialmente el bermellón, el amarillo, el azul, el verde y el violeta. Por lo tanto todos los colores que hayan sido formulados con alguno de estos pigmentos seguramente sufrirán alteraciones, y esa decoloración se acentúa en los lugares de la pared donde mas alcalinidad se concentra, ya que ésta no es uniforme en la totalidad de la superficie.

Por lo tanto, éste problema no lo vamos a tener si pintamos con color blanco debido a que el mismo no es atacado por la alcalinidad.

Por todo esto, para evitar futuros problemas, es importante que los pintores cuenten con la información necesaria de la superficie a pintar, asegurándose principalmente del estado alcalino de la misma, esto nos llevará a saber elegir que pintura y color utilizar. Una buena herramienta es el "papel pH", que no es costoso y lo puede adquirir cualquier profesional. Se trata de un papel especialmente tratado que en contacto con la superficie varía su color según el grado de alcalinidad o acidez de la misma, indicando según el color aparecido en una escala de valores cromáticos, que pH tiene ese sustrato.

- Una vez sabido que tenemos una superficie con alcalinidad en exceso, deberemos tratar la pared con ácido muriático y como comentamos en el caso del salitre, según la gravedad del caso será mayor o menor el tiempo de espera antes de enjuagar (de 15 min a 1 hora) como así también la dilución de la solución, siendo razonable probar primero con una proporción de ácido muriático al 20% - 30%. Una vez realizado el trabajo, verificar nuevamente el nivel de alcalinidad para asegurarnos que ya no hace falta tratarla más y podemos pintar.

- Una vez seca la superficie podremos proceder con la preparación de la misma para el pintado (enduído, lijado, fijador-sellador) con los productos mas adecuados como explicamos anteriormente.

Como la alcalinidad continúa por varios años dentro de los muros, ya que los tiempos estipulados sólo trabajan en la parte más superficial, debemos tener en cuenta que una superficie curada puede volver a ser alcalina si llegara a ingresar suficiente agua en el interior de esa pared. Motivos de esto pueden ser la aparición de fisuras, roturas de caños, humedad ascendente del suelo o ingreso de humedad al muro si existe una gran porosidad del revoque y no está bien impermeabilizado. Un claro ejemplo de esto es cuando en una pared sana cuya pintura se ha encontrado en perfectas condiciones durante años, de repente se produce una fisura por donde ingresa humedad y todo el contorno de la misma se decolora.

Es por eso que debemos evitar todo este tipo de problemas volviendo a hacer foco en el constructor, ya que con un buen trabajo, con tiempos respetados, materiales seleccionados, y buenas aislaciones, disminuiremos ampliamente las probabilidades de que esto ocurra.

Y si nos dirigimos más precisamente a la función del albañil, llegamos a que gran cantidad de casos de ingreso de humedad al muro se debe a que los revoques son muy porosos, causa que mencionamos anteriormente. Y esto es por una inadecuada proporción de agua en la mezcla cementicia, sabiendo que cuanto mas agua se le agregue al mortero, mas porosa quedará la superficie. El agua debe agregarse en la medida justa según el material y el trabajo a realizar, es por eso que hay que seguir las instrucciones indicadas por el fabricante en los envases de todos de todo este tipo de productos. Entonces, se deberá prestar especial atención en la preparación de la mezcla, teniendo en cuenta por ejemplo la humedad de la arena a utilizar, la que complementa al agua que se le irá agregando al pastón.

Nuestro objetivo con esto es brindar a los profesionales pintores los conocimientos y las herramientas necesarias para que con ellas puedan evitar futuros problemas e inconvenientes y, en el caso de que ya existan, al menos conocer su origen y solucionarlos de la mejor manera.
 

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